Indique sus fechas de estancia - Nº 1 en reservas de hotel en Marrakech
Al llegar a Marrakech, la sensación de caos, gente pululando en todas direcciones, y un gran desorden general pueden llevarnos a pensar que es un país inseguro y que en cualquier momento puede pasarnos lago.
Sin embargo es una idea falsa, ya que es muy raro que roben o cometan delitos sobre los turistas y si estos se producen son en la mayoría de los casos aprovechando un descuido y el hecho se produce sin que nos demos cuenta.
La presencia policial es importante y el turista es objeto de especial protección por lo que no dudes en acudir a las fuerzas de seguridad en caso de problemas.
CONSEJOS PARA UN VIAJE SEGURO Y TRANQUILO
--Es conveniente llevar mucha calderilla porque las propinas son constantes: entrar en un servicio, que te indiquen una dirección, o simplemente hacerte una foto con alguien, es suficiente para pedir unos cuantos dirhans. Está así establecido y la verdad es que al cambio resulta una ridiculez, pero también debemos saber decir que no cuando nos demos cuenta que la petición de propina resulta excesiva o no es lo acostumbrado.
Tener monedas en el bolsillo nos permite dar estas pequeñas cantidades sin tener que sacar constantemente la cartera y exponerla a mayores peñigros.
-- Cuando vayas a comprar algún artículo, no te conformes con el precio que te den en un principio. Al parecer te ofrecen más del doble de entrada con idea de ir bajando. Esta práctica puede ser un poco pesada para algunos, pero nunca podemos mostrarnos cansados ni perder la sonrisa, pues pensarán que tenemos prisa y que terminaremos comprando al precio que nos digan.
De todas formas, para los que odien el regateo, decir que los precios no suelen ser muy altos, por lo que a veces nos encontraremos discutiendo por unos pocos euros.
--Por supuesto, no hay que beber agua del grifo; esto quiere decir que tampoco podremos tomar ensaladas o bebidas con cubitos de hielo, hay que comprar agua embotellada y asegurarnos que está precintada (no vaya a estar rellenada). Tampoco es conveniente comer cosas de los improvisados garitos que abundan por la ciudad, por muy “auténticos” que nos parezcan. Es impactante para nosotros ver como las personas que van a comprar a menudo tocan el género y se quedan con la pieza que más les gusta, práctica empleada también por los muchos insectos que sobrevuelan los alimentos expuestos, nunca protegidos por vitrinas.
--Si se viaja en verano, conviene no salir en las horas de más calor. Además, no debemos tener la sensación de pérdida de tiempo, ya que después de anochecer, la ciudad continua teniendo bastante vida.
--Puesto que las condiciones higiénicas no son muy buenas, son muy útiles las toallitas para lavarte las manos, y también una crema de lavado en seco muy efectiva que venden en Mercadona. Ambos productos van a permitirte tener las manos limpias en cualquier situación.
--Por último, debemos estar muy mentalizados de que se trata de un viaje distinto del que podemos hacer por Europa. Veremos pobreza, niños descalzos con sus necesidades básicas sin cubrir, gente pesadísima que quiere venderte algo y no hay manera de quitársela de encima, episodios de picaresca consistentes por ejemplo en dar mal los cambios. Pero bueno, hay que tomárselo con calma y filosofía, seguramente lo anterior nos abrirá la mente y nos enseñará que existen otras culturas (u otras economías, mejor dicho).
De todas formas, si tienes algún percance, te ofrecemos una serie de teléfonos que esperamos sean de utilidad:
Teléfono de la policía en ciudades: 19
Teléfono de la Policía en pueblos: 177
Teléfono en caso de incendio: 15