Indique sus fechas de estancia - Nº 1 en reservas de hotel en Marrakech
El zoco está en el interior de la Medina, en la parte más antigua y es uno de los mayores y más importantes de Marruecos. Más o menos hay siete mil puestos, más caros y difíciles de regatear cuanto más cerca de la plaza se encuentren. Aunque no quieras comprar nada, merece la pena pasear por él. El colorido es espectacular y las cosas que allí se venden van desde alfombras y lámparas (preciosas por cierto) hasta animales, pasando por ropa, comida, zapatos, perfumes y toda suerte de colgantes y avalorios. Para no agobiarte en el zoco tienes que mentalizarte de:
--Es un laberinto de callejuelas de frenética actividad en el que es imposible seguir un orden lógico, así que recomendamos deambular tranquilamente, ya que es mejor perderte cosas y sacar una idea general que ir con el estrés de tener que llegar a cada esquina.
--No puedes mirar tranquilamente, ya que en seguida vendrá el dueño de la tienda a hablarte de las bondades de sus productos. No importa que digas que no vas a comprar nada y que únicamente quieres mirar, no te van a creer y seguirán con su cantinela como si tal cosa.
--El regateo es fundamental, de entrada pueden ofrecerte más del doble por un producto con idea de ir bajando. No hay que mostrar prisa o impaciencia porque creerán que comprarás a cualquier precio.
--Pasar por sitios que venden carne o pescado es una experiencia, el olor es muy desagradable y podrás ver que la higiene brilla por su ausencia con animales alrededor y sin refrigeración pero no importa, nosotros iremos en plan positivo y ya está.
Para terminar diremos que tanto el zoco como la plaza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, merecerían por sí solos un viaje dados su exotismo y autenticidad y como último consejo y si el viaje te lo permite ¡no hay que ir con prisa! pues parte del encanto de recorrer estos lugares está en dejarte llevar, andar y ver tranquilamente sin planificaciones horarias.